Éxito y polémica de Simply Modest, una línea de trajes de baño recatados


Éxito y polémica de Simply Modest, una línea de trajes de baño recatados

Éxito y polémica de <em> Simply Modest</em> , una línea de <em> trajes de baño recatados</em>
Una diseñadora cristiana de ropa canadiense lanzó este tipo de bañador ante los “acosadores visuales” de playa y piscina.

07 DE JULIO DE 2012, EEUU

‘Simply Modest’ es el nombre de una revolucionaria línea de trajes de baño para mujer, que está causando revuelo con su nueva colección y que se publicita como una prenda a prueba de “mirones lascivos”.

 Entre sus clientas, a diferencia de lo que se pueda creer, no son solo hay mujeres comprometidas o coincidentes con la fe cristiana de su diseñadora, sino también personas sensibles al sol, quienes quieren ocultar las cicatrices de una cirugía o las que necesitan tallas grandes de trajes de baño para sentirse cómodas en la piscina sin esclavizarse a la moda.

Tampoco han faltado las  críticas  acusándola de mojigatería e incluso comparando sus trajes de baño con el burka.

 RECATO EN EL BAÑO PÚBLICO
“El recato siempre ha sido importante para mí, porque creo que nuestra sexualidad es un regalo”, comenta al británico Daily Mail la diseñadora Crystal Huyben, una mujer de 27 años, oriunda de Ontario, Canadá, orgullosa de sus convicciones como cristiana.

Huyben se cansó de que en su adolescencia debiera andarse escondiendo de aquellos que no le quitaban la vista de su cuerpo, por lo que decidió confeccionarse su propio traje de baño y hoy cuenta con su propia línea de trajes “recatados”.

Estos bañadores cubren los muslos, el vientre y la zona del busto. “Yo elijo cubrirme porque quiero glorificar a Dios con mi cuerpo, y quiero cuidarme para mi futuro esposo, si algún día me caso”, explica Huyben en su sitio web, en el que se pueden hacer los pedidos de su línea de ropa.

 ÉXITO DE VENTAS
Chantelle Thomson, un empresario de trajes de baño y propietario de Divine Modestee, una web dirigida principalmente a mujeres mormonas, cree que el interés en estos traje de baño recatados se está expandiendo más allá de los ámbitos propios de las religiones.

Tanto que este año Thomson pidió en junio de 75.000  trajes de baño recatados  y casi ha vendido ya la totalidad de ellos. Si sigue así, el cree que las ventas de su compañía aumentarán casi un 50 por ciento este año y en su opinión el 30 por ciento de los clientes de trajes recatados de este año no los va a comprar por motivos religiosos.

Fuentes: Protestante digital