Otro cine `porno´ que se convierte en una iglesia cristiana


Otro cine `porno´ que se convierte en una iglesia cristiana

Otro cine `porno´ que se convierte en una iglesia cristiana

El Consejo Evangélico Internacional Pescadores de Hombres es el nuevo propietario del local que albergaba al conocido “Quito II”, ubicado en el centro de la urbe. Así como este establecimiento, varias salas de la ciudad han seguido el mismo camino: dejar de proyectar filmes y transformarse en templos evangélicos. Los sillones del cine Quito II, ubicado en las calles Colón entre 6 de Marzo y Pío Montúfar, recibirán muy pronto a un público totalmente diferente al que estuvieron acostumbrados durante los últimos 30 años.

Esta sala de cine, que hasta el pasado jueves proyectó películas pornográficas, cada día desde las 14:00 se transformará en el Consejo Evangélico Internacional Pescadores de Hombres.

A un lado quedarán los gemidos y los desnudos que las paredes de este lugar albergaron. Ahora, en su nueva realidad, contemplará ritos y alabanzas a Dios.

Su encargado, Alfredo Robles, sostiene que el trámite se inició hace cuatro meses y se concretó hace pocos días.  “La dueña del cine era una de mis hijas, Grace Robles y el señor Hugo Raymond”, explicó.

Sin embargo, el proceso de traspaso final y la inauguración del nuevo templo -donde estaba prevista la realización de una ceremonia-  se vieron entorpecidos por la clausura de este y otros dos cines que exhibían el mismo tipo de películas, por  parte de la Comisaría Tercera de Policía, el pasado jueves.

Una acción totalmente injustificada, afirma Robles.

“Ese día estuve allí, verificando el ingreso a las salas porque el negocio ha estado un poco bajo. Entonces, llegó la Comisaria con un grupo de policías e ingresó, pidió que le prendiéramos las luces y procedió a detener a las personas que se encontraban en la sala y a clausurar el local con la colocación de un sello”.

Robles dice poseer en regla todos los documentos que necesita para el funcionamiento de este establecimiento y también del cine Presidente (ubicado en la Calle Luque),  del cual   es administrador y arrendatario. Este último  también proyecta películas pornográficas y fue clausurado junto con el “JJ”, ubicado en la avenida Machala y la calle Aguirre.

“Tengo la tasa de habilitación y control de establecimientos que otorga el Municipio de Guayaquil, así como la tasa del servicio contra incendios del Benemérito Cuerpo de Bomberos. Además, el permiso de funcionamiento del Ministerio de Salud Pública. También, cada semana actualizamos la cartelera y la Declaración de Restricciones de la Jefatura de Espectáculos del Cabildo. Tenemos todo a la fecha, por esto es que no entendemos el motivo de la clausura”, indica.

Robles niega las versiones difundidas en varios medios de comunicación, en referencia a que  durante el operativo realizado por la Comisaría Tercera de Policía, se encontraron hombres en medio de actos inmorales en las instalaciones de este cine.

“En el Cine Quito II y en el Presidente, que han estado bajo mi responsabilidad, nunca ha sucedido eso. Incluso yo he despedido empleados por dejar ingresar personas sin cédula, tal como lo exige el reglamento, para comprobar que únicamente mayores de edad entren a ver estas películas”.

Luego de la cancelación de una multa de $200  y de la realización de varios trámites, espera que el cine Presidente vuelva a funcionar, al menos hasta que su propietario, la empresa “Relit”, le revoque su contrato de arriendo.

El Cine Quito II, por su parte,  ya no verá desfilar en su pantalla a Rossana Doll y sus amigas. Se baja el telón del porno y se abren las biblias, un destino similar al que siguieron otras salas de la ciudad, ubicadas en varios puntos del centro.

EL TELÉGRAFO