¡AMEMOS SU PALABRA!


¡AMEMOS SU PALABRA!

Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino. Salmos 119: 105

Debemos tener presente este versículo, así debe ser la palabra de Dios para nosotros, que sea nuestro pan de cada día, que nos aferremos a ella, a sus promesas, a la Biblia que es nuestro manual de vida, donde Dios nos habla y nos instruye.

¿Por qué a veces nos cuesta tanto sacar un tiempo para leer y meditar en la palabra?

Ami en lo personal me gusto mucho leer, pero sé que otras personas no es tan agradable hacerlo, les parece tedioso y aun así no tienen como prioridad alimentarse con la palabra; pueden quedarse horas y horas frente al televisor, videojuegos, computadora o en cualquier otra cosa. Pero les cuesta apartar mínimo cinco minutos diarios para escudriñar y aprender de la Biblia.

 

 

Siempre he pensado que orar, leer la palabra y asistir a la Iglesia van de la mano, a veces creemos que con solo congregarnos cumplimos con nuestro deber como cristianos.

Pero ¿y donde queda nuestra relación personal con Dios?

Considero que todos los días debemos orar y leer su palabra, antes de leer pedirle al Espíritu Santo que nos ayude a entender y podamos aplicarlo a nuestras vidas.

No vemos la Biblia como un libro mas, que lo tenemos guardado y lleno de polvo y que hasta a la Iglesia nos cuesta llevar o que incluso a muchas personas les da vergüenza andar; tampoco es solo para personas adultas o para los pastores, Dios nos llama desde niños hasta ancianos a aprender, conocer de Él, y así también estar preparados de lo que va a suceder.

Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.
Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio. 2 Timoteo 4: 2-5

El alimento es tan fundamental para el bienestar físico, así también lo es la palabra para nuestro bienestar espiritual, en ella podemos encontrar desde cuando nos creo hasta su promesa de vida eterna, su amor y su perdón, nos anima, nos fortalece.

Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios. Lucas 4: 4

Te invito a que no la veas como aburrida, obligación, como que solo es para otros y no para mi, es para cada persona, la salvación es personal, no seamos solo oidores, de ahora en adelante hagamos de su palabra un habito diario, que este en nosotros esa pasión y esa necesidad de conocerlo mas a El, porque mediante su palabra la podemos declarar y utilizar como armadura para vencer al enemigo, para lograr el éxito y porque nos da Sabiduría.

¡AMEMOS SU PALABRA!

¡Oh, cuánto amo yo tu ley!
Todo el día es ella mi meditación.
Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos,
Porque siempre están conmigo.
Más que todos mis enseñadores he entendido,
Porque tus testimonios son mi meditación.
Más que los viejos he entendido,
Porque he guardado tus mandamientos;
De todo mal camino contuve mis pies,
Para guardar tu palabra.
No me aparté de tus juicios,
Porque tú me enseñaste.
¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!
Más que la miel a mi boca.
De tus mandamientos he adquirido inteligencia;
Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.

Salmos 119: 97- 104

Autora: Kari Gazo

Cortesia: www.destellodesugloria.org